Rescatado sin vida de las aguas del pantano

Rescatado sin vida de las aguas del pantano

Los buzos del Grupo de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil y los Bomberos de La Carolina rescataron, el 22 de marzo, de las aguas del Rumblar, el cuerpo sin vida del bailenense que se había precipitado en el pantano con su vehículo.

Fuente de información e imagen: Diario Jaén

Comenzaron su actividad a las diez menos cuarto de la mañana y, con la misma premura, eficiencia y eficacia que demostraron el día anterior, los especialistas del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil solo tardaron diez minutos en sacar de las opacas aguas del Rumblar el cuerpo sin vida del hombre que, la jornada anterior, se había precipitado al embalse con su automóvil. Con la búsqueda resuelta desde el día previo y el coche sujeto a la infraestructura del pantano con una boya, las tareas de rescate fueron fáciles y rápidas.   

En primer lugar, los buzos sacaron el cadáver del hombre y, después, procedieron a extraer el vehículo, que se encontraba a cinco metros y medio de profundidad. Esto último fue algo más complicado, puesto que tuvieron que transportar el Renault 19 bajo el agua hasta el muro de contención, para que, una vez allí, los bomberos de La Carolina lo sacaran con la pluma del camión. 

Gracias a la celeridad con la que se realizaron las tareas de rescate, alrededor del mediodía, el trajín en las aguas del Rumblar se había apaciguado y las miradas se concentraban en la superficie; en la caja de recogimiento habilitada por la funeraria para el cadáver.

Tal y como adelantó este periódico, el fallecido es un vecino de Bailén, cuyo cuerpo sin vida fue trasladado hasta el Instituto de Medicina Legal de la capital para que le practicaran la autopsia. Fuentes de la Guardia Civil reiteraron ayer que no se descarta ninguna hipótesis ante lo sucedido, por lo que será el resultado de la investigación el que determine la causa.

Desde el punto de vista judicial, las diligencias las ha asumido el Juzgado número 1 de La Carolina. El suceso, que conmocionó, el lunes, a la población de Baños de la Encina, se produjo alrededor de las nueve y media de la mañana, cuando el Renault 19 blanco que conducía el bailenense se precipitó al embalse del Rumblar, después de cruzar un par de veces el puente del aliviadero.

21 de marzo de 2011

La Guardia Civil investiga la muerte de un hombre que, ayer por la mañana, se precipitó con su coche a las aguas del Rumblar, en Baños de la Encina, por causas que se desconocen. El Grupo de Actividades Subacuáticas -GEAS- participa en las tareas de rescate, que, ayer, tuvo que suspender.  

La mañana estaba tranquila, el sol anunciaba un excepcional primer día de primavera y, en la caseta de control del pantano del Rumblar, su encargado imaginaba otro lunes rutinario. Sin embargo, el ir y venir de un Renault 19 blanco alteró los prónosticos a las nueve y media de la mañana. El coche cruzó dos veces el aliviadero de la presa. Después, se detuvo en el carril que comunica el pantano con la pedanía bañusca de El Centenillo. Allí, aguardó unos segundos y, de repente, se desvaneció. Desapareció en las aguas del Rumblar y la quietud de la mañana se rompió definitivamente.

El servicio de Emergencias 112 movilizó a profesionales sanitarios, a la Guardia Civil, a los Bomberos de La Carolina y a la Policía Local de Baños de la Encina. En las turbias aguas del Rumblar, las marcas que los neumáticos del Renault 19 habían dejado en la tierra adivinaban el lugar en el que se encontraba el automóvil y, mientras los equipos de Seguridad esperaban la llegada del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS) del Instituto Armado, que ya cubría la distancia que separa Sevilla y Baños, las conjeturas se sucedían. “¿Pero iba una persona sola o varias?”. “¿Ha sido un accidente o un suicidio?”, se escuchaba entre los grupos de curiosos, que iban “in crescendo” conforme pasaban las horas.

Alrededor de las seis de la tarde, llegaron los GEAS. Comenzaba la búsqueda. Trasladaron sus avíos a la playa del Tamujoso y, desde ahí, se dirigieron aguas abajo hasta el lugar en el que estaba sumergido el coche. Para entonces, decenas de bañuscos se congregaban expectantes en la superficie, haciendo bulto con agentes de la Guardia Civil de Linares, Baños y Bailén, guardias forestales y la Policía Judicial. El nerviosismo y la incertidumbre se podían cortar. Pero no fue hasta las siete de la tarde cuando se despejó una de las incógnitas. A cinco metros y medio de profundidad, los buzos encontraron el coche y, en su interior, el cadáver rígido de un hombre, cuya identidad se desconoce, aunque hay sospechas de que pueda tratarse de un vecino de Bailén, según pudo saber este periódico. La caída de la tarde obligó a los especialistas a suspender las tareas de rescate, que se reanudarán, hoy, a las nueve de la mañana. No obstante, para evitar que las corrientes desplazaran el vehículo, lo sujetaron con una boya a un extremo del pantano.

Mientras tanto, las Fuerzas de Seguridad investigan las causas de un suceso que ha conmocionado y hasta quebrado la tranquilidad de Baños.

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