Numerosas personas recorrieron el pueblo viejo de la Aldea y Villa de Baños de la mano de Susurros Bañusos, en las dos mágicas jornadas de la Noche Andalusí de la Rosa
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Durante los meses de octubre y noviembre del pasado año, se realizó en Baños el curso de animación socio-cultural de PROEMPLEO 5, a partir de la realización de este curso surgió en sus alumnas la idea de formar una asociación en nuestro pueblo, apoyadas en todo momento por las Concejalías de turismo y cultura. Hace pocas semanas que se forma esta asociación con el nombre de “Susurros bañuscos”.
La senda comenzaba a los pies de la fuente de la plaza de la Constitución, junto a ella se encuentran las dos hermanas moras Azucena y Jazmín, aparece entre el público el bufón que saluda a las dos hermanas y les invita a que cuenten su historia.
Era una mañana de frío invierno, cuando dos hermanos cristianos fueron hechos prisioneros por un ejército de musulmanes del castillo Bury Al Hammam, el mayor de los hermanos Pere Manrique, fue encerrado en un oscuro calabozo, su hermano, Don Diego, fue dejado en libertad para pedir a sus padres la recompensa por el rescate de su hermano. Todas las noches las dos hermanas se acercaban al calabozo, desobedeciendo a su padre el Alcaide del castillo Almutamid, allí Don Pere tocaba el laud y las dos hermanas disfrutaban con sus cantos en las oscuras noches.
Una noche el cristiano les regalo una medalla de su Virgen a las hermanas musulmanas, en ese momento las descubrió Alí el consejero de su padre, que las delató contado que habían repudiado su religión al haber aceptado aquellos regalos.
La senda se dirige ahora al barrio de la Cesteria, donde el bufón les pide a las dos hermanas que sigan contando su historia para que las gentes que nos visitan la conozcan:" Las hermanas fueron detenidas y juzgadas a muerte, llevándolas los soldados hasta el paraje de las Migaldias donde las ataron a dos piedras bermejas, a la vez que las hermanas se sumergían en las aguas del Rumblar dos grandes piedras blancas emergieron del agua, cegando a los soldados que cayeron por entre las pizarras."
Desde ese día su padre solo salía de la fortaleza para bajar al arroyo de Valdeloshuertos y sentarse en las piedras de Peñalosa, junto al mantantial de Salsipuedes, allí arrepentido por el daño que había hecho a sus propias hijas se quitó la vida clavándose una daga en el corazón y cayendo muerto al manantial de Salsipuedes, desde ese día el agua mana de un color rojizo.
Las hermanas y todos los asistentes continúan por la Calle Conquista donde está la esperatera junto al jardinllo de la Calle Fugitivos, allí está sentada trenzando esparto, la espartera nos relata la historia de la Cestería, aquí a la vera del castillo se establecen las casas más viejas del pueblo, es la calles del gremio de los cesteros, sus casas están construidas con piedra y adobe, tienen cámaras, corrales y huertos.
Más abajo se encuentra la piconera vendiendo su picón de Sierra Morena, Lola la piconera nos cuenta como los bañuscos nos hemos calentado durante el invierno con sus brasas, la piconera entrega a unos niños un trozo de picón y una papel y les pide con un humor que hagan un retrato suyo. La piconera canta entonces la canción de Lola la piconera y el público se anima entonando esta canción, hasta bajar a la fuente sin nombre.
Allí el bufón pide a los niños que en un papel le pongan un nombre a la fuente, dos personajes, Jadiya y Agua Pura aparecen recitando un romance sobre el río Rumblar una en arabe y la otra en castellano.
En las Eras, la piconera recuerda las Candelarías cuando se celebraban en esta zona y anima a los asistentes a cantar y jugar a la Flor del romero, todo el mundo se animo a cantar y a participar en el juego.
Al llegar a la Calle Trinidad, la espartera nos señala y explica las casonas de la villa como la de los Pérez Caballero, primer terrateniente de nuestra Villa Milenaria, nos cuenta con humor varios rumores de las muchas adquisiciones que ha realizado este señor tan poderoso.
En la puerta del Palacio de Los Guzmanes se encuentran un pastor y el personaje de Dña. Francisca Luisa Molina de la Cerda, el pastor quiere que la señora le arrienda unas tierras pero esta se niega y entran en discursión, al final la señora nos invita a que la sigamos hasta su palacio.
Subimos por el Callejón del Cuidado, hasta llegar al Pilar de San Mateo, allí nos sorprende la encantá del Pilarejo que sale del Pilar y nos cuenta la historia de las encantadas, ella es una ninfa del agua que se torna mujer cuando la mira un hombre y se enamora de él, al ver al pastor le recuerda a su amado y se van juntos.
En la casa de los Molina de la Cerda otra parada, allí se presenta la señora Dña Francisca Luisa Molina de la Cerda, la quinta mayor propietaria del Santo Reino, vamos ahora camino de la Plaza junto a las dos hermanas, la espartera nos para en la Calle Isidoro Bodson, y nos invita a recordar una canción típica de Baños que sirve de serenata a los enamorados.
La comitiva se acerca a la Plaza de la Constitución cantando “Baños tiene mujeres bonitas”, después suben por la Calle Santa Maria los personajes se despiden en el escenario junto al Castillo, entre los aplausos de los asistentes.














