Lleva desde 1972 en tierras malagueñas, pero Luis Gutiérrez Cañada fue uno de los restauradores más destacados en Jaén. Con sus manos llegó a recuperar obras de arte como el camarín del Cristo del Llano de Baños de la Encina o tallas de Martínez Montañés. Ahora, lo reconocen por su labor y contribución en la Casa de Jaén en Málaga. Fuente de información www.diariojaen.es
Recuerda sus trabajos con humildad, como buen artesano que disfrutó de su oficio. Y es que el jiennense Luis Gutiérrez Cañada, residente en la capital de la Costa del Sol desde hace treinta y nueve años, vivió una etapa de “recreación” artística en su provincia, la de los olivos. Por eso es normal que cuando se acuerda de la ciudad del olivar, no pueda evitar recordar rincones en los que se respira arte, cultura. “Entre las restauraciones que realizamos estuvo el camarín del Cristo del Llano de Baños de la Encina”, recuerda Gutiérrez. Se trata de un ejemplo del más exaltado barroco andaluz. Un espacio sorprendente de abigarrada decoración, a base de yeserías pintadas, esculturas o espejos, creado en el siglo XVIII, dentro de las reformas que tuvo la ermita del municipio jiennense.
Otras de las joyas que tuvo entre sus manos fueron algunas tallas de los maestros Martínez Montañés y Alonso Cano. Así, experto cirujano de la escultura y del arquitectura, Luis Gutiérrez también fue el autor de la restauración de la vidrieras de la Catedral de Granada. Aunque estos fueron algunos de los trabajos que realizó “in situ”, Luis Gutiérrez y su hermano tenían su centro de mando en pleno corazón de Jaén. “Nuestro taller estaba en la Carrera de Jesús, exactamente donde ahora se ubica el Camarín de Nuestro Padre Jesús”, comenta el jiennense.
Además de restaurar, sus manos crearon moldes para dar forma a bustos, como los que realizó para unos amigos. “Los hice con escayola y luego utilicé una pintura para una imitación al bronce”, explica Gutiérrez, quien apunta que recibían muchos encargos para dar un “toque antiguo” a los muebles de un dormitorio.
Una vez en tierras malagueñas, el artesano se asoció a la Casa de Jaén en Málaga, de la que es uno de sus fundadores. Por eso, la agrupación lo reconoció como “Jiennense del Año”, el pasado viernes. “Ha contribuido a su engrandecimiento aportando su saber profesional y humano”, destaca en un comunicado la Casa de Jaén en Málaga. Ahora, sin olvidar lo que siente por las dos ciudades, Gutiérrez vuelve a retomar los pinceles empujado por su vena de artista.





